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Por Nicolás Gamboa

El investigador social Carlos Johnson asegura que en ellas hay elementos astronómicos, matemáticos y geométricos relacionados entre sí. Sus primeros 24 ensayos, tratan los sistemas calendáricos mesoaméricanos, en especial el azteca. Su diseño obedece a reglas científicas y refleja un entendimiento exacto del tiempo, afirma. Estudia también las relaciones entre el movimiento de la Piedra del Sol y las pirámides de Teotihuacán. Otro trabajo contiene una representación numérica del Templo de Quetzalcatl de Teotihuacán.

¿Cuánto puede esconderse detrás de una piedra?

Si ya para nadie es un secreto que las civilizaciones antiguas desarrollaron una sorprendente cantidad de conocimientos, sobre los fenómenos naturales, las matemáticas y los movimientos de los astros, la comprensión de cómo lo hicieron, cómo lo usaban y de qué manera los difundían entre sus contemporáneos es todavía un misterio. Una nueva propuesta para responder a estas interrogantes es la serie de ensayos Earth/matriX, que se difunde apenas en Estados Unidos y México, y próximamente en Europa, que tiene como propósito principal mostrar la relación entre ciencia y arte en las culturas pasadas.

Conformada hasta ahora por 26 trabajos, Earth/matriX. La ciencia en el arte antiguo, es presentada por su autor, el investigador social Carlos Johnson, como una nueva interpretación de las obras artísticas legadas por civilizaciones como la maya, azteca, inca o egipcia antigua, ya que en dichas obras, asegura, quedaron plasmados buena parte de los conocimientos científicos que desarrollaron. "He encontrado que en el arte de las civilizaciones antiguas hay elementos de tres campos científicos: el astronómico, el matemático y el geométrico, y que los tres están relacionados entre sí, es decir, que podemos ver cómo se expresan a través del arte".

Vía telefónica desde Nueva Orleáans --en donde actualmente radica--, Johnson explicó que al buscar en la astronomía el diseño básico para el arte utilizado por algunas civilizaciones antiguas, llegó a modelos matemáticos que a su vez se podían traducir en los modelos geométricos usados, precisamente, para la elaboración de calendarios y estelas, la construcción de pirámides y templos y el diseño de ciudades. "De las observaciones astronómicas pasé a los modelos matemáticos, de ahí a la geometría simple que es, por ejemplo, la traducción de los números en ángulos, y de ahí finalmente a la composición artística. Esa es la relación que estoy comparando y, también ahora voy en sentido contrario. Este procedimiento es más amplio de lo que parece, y aunque ya se había sospechado, yo lo voy dando de manera sistemática y toco aspectos que antes no habían sido tratados".

Los primeros 24 ensayos de Earth/matriX, han centrado buena parte de su atención en los sistemas calendáricos mesoamericanos, en especial el sorprendente Calendario Azteca o Piedra del Sol, que es analizado parte por parte, desde su apuntador que está al centro hasta el anillo de las serpientes.

En esta serie de siete ensayos que tratan el Calendario Azteca, Johnson analiza la lógica de su diseño, sus patrones para observar los distintos ciclos de tiempo determinados por el Sol, Venus, la Luna y Marte, y su lógica visual para demostrar que es una pieza artística hecha a partir de conocimientos científicos. Además, ofrece ejemplos de cálculos y llega a distintas conclusiones: "el diseño del Calendario Azteca obedece a una serie de reglas científicas y refleja un entendimiento exacto del tiempo. Sus medidas, líneas, ángulos y significados siguen reglas que nos llevan a nueva información sobre los ciclos de tiempo y las relaciones entre éstos. No sabemos cómo hacer todos los cálculos que suponemos permite, pero sí hemos demostrado algunas particularidades de su diseño y de sus patrones".

Otros sistemas calendáricos analizados por el autor son el que llama "la cuenta larga de los mayas", que es de 360 días, y el calendario e los 260 días, que relaciona los movimientos de la Tierra y de Venus. Sobre el primero dice que está basado en las órbitas sinódica y sideral de Venus en su relación con la órbita de la Tierra, y sobre el segundo explica la lógica matemática en la que se basa la cuenta de los 260 días, que, agrega, pese a ser considerado como el calendario más antiguo de Mesoamérica, para elaborarlo los astrónomos antiguos tuvieron que conocer las órbitas de Venus y de la Tierra.

Pero Johnson no sólo analiza los sistemas calendáricos mesoamericanos por separado, y en otro ensayo presenta las relaciones entre el movimiento en la Piedra del Sol y las pirámides de Teotihuacán, encontrado que la información que encierran las construcciones del sitio fueron relevantes para el diseo del Calendario Azteca.

Además, en otro trabajo de la serie analiza las figuras de Quetzalcóatl y Tlaloc que contiene el Templo de Quetzalcóatl de Teotihuacán, y presenta al respecto una representacin numérica muy significativa, pues las figuras, dice, muestras ciclos específicos de 64 y 66 aos, que son ciclos correspondientes a las fases lunares y una forma de simbolizar las cuentas de los días de Venus, la Luna, la Tierra y el Sol.

En Earth/matriX hay trabajos sobre los sistemas numéricos, sobre los métodos para calcular eventos astronómicos en el Código Dresden, sobre el concepto de Mictlán y sobre la leyenda de los Cuatro soles, pero llaman sobremanera la atención los ensayos que relacionan los conocimientos de las antiguas civilizaciones mesoamericanas con los que se desarrollan en otras partes del mundo como Egipto.

Al respecto, el responsable de la distribución de la serie en MÈxico, destacó que más allá de lo obvio que podría parecer que los calendarios mesoamericanos sean matemáticamente iguales a los de Egipto porque en ambas partes se estudiaban los mismos fenómenos astronómicos, el hecho demuestra en primer lugar que los conocimientos alcanzados por estas culturas eran de una gran precisión, y en segundo, que no hubo un contacto entre ellas porque cada una resolvió sus necesidades y plasmó esos conocimientos de manera distinta. "En Egipto crearon sus propios diseños calendáricos que no se parecen a los de Mesoamérica, o sea, un mismo evento produjo dos determinadas formas de expresión. Por eso pensamos que este tipo de estudios tienen una gran fuerza y son impactantes".

En el mismo sentido el propio Carlos Johnson expresa que al ser cada obra artística una manifestación propia de su cultura, su estudio debe realizarse tomando como base la propia lógica de cada grupo.

Los ensayos de Earth/matriX, comentó su autor, son completos y comprobables pero no terminados, "porque la riqueza de estas comparaciones científicas expresadas en el arte son inagotables. Un elemento de una obra artística o de un calendario no debe tener un significado único, pero su análisis se puede enriquecer mucho si partimos de estos estudios que estamos presentando.

"La idea de comenzar la serie de esta manera -con ensayos de no más de 20 cuartillas- es empezar a dar a conocer los resultados para que otros especialistas los analicen y los usen en sus propios cálculos. Yo tengo más información, pero decidimos empezar con los modelos matemáticos de Mesoamérica para intercambiar ideas con quien esté interesado".

Johnson se manifestó seguro de encontrar conocimientos significativos escondidos detrás de lo que a simple vista se ve en las obras de arte: "usted sabe que quien las hizo dejó mensajes. Creo que estas pueden ser unas de esas claves con las que podríamos conocer lo que quisieron decir quienes las hicieron. En toda obra artística hay algo más de lo que el ojo ve, y explicar su diseño nos puede dar idea de para qué servían. Muchos autores piensan que eran objetos para contar frijoles, pero estoy seguro de que piezas que pesan varias toneladas y tienen tanta laboriosidad en su diseño sirven para algo más que contar cuánto se obtuvo en las cosechas. Lo importante es encontrar su lógica para entender no sólo una sino todas las obras".

Para concluir, el investigador comentó que la idea de todo este trabajo es rescatar conocimientos que han estado ocultos durante siglos: "el arte era la expresión de toda la cultura de los pueblos antiguos, de sus conocimientos y de sus investigaciones en los campos astronómico y matemático, y eso hay que recuperarlo para darle su valor y difundirlo ahora".


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e-mail: johnson@earthmatrix.com